Nunca bajas solo
En apnea se bucea siempre de dos en dos: uno baja y el otro lo espera en la superficie, atento. Es lo primero que aprendes y lo que más vamos a repetir a lo largo del curso.
Cursos de apnea AIDA en grupos de dos a cuatro, con la línea, la boya y el mar de aquí.
Ver los cursosCómo trabajo
Cuatro es el tope que pone AIDA en mar abierto, y es el mismo que uso en alberca aunque ahí permita ocho: así alcanzo a ver todas las inmersiones y comentarlas contigo el mismo día. Si prefieres el curso para ti solo, también se puede.
En apnea se bucea siempre de dos en dos: uno baja y el otro lo espera en la superficie, atento. Es lo primero que aprendes y lo que más vamos a repetir a lo largo del curso.
Al terminar recibes tu certificación a nombre tuyo, válida en cualquier escuela del mundo. Yo me certifiqué con AIDA y es con la que enseño.
Media hora al cierre del curso, cuando ya sabes bajar: dos inmersiones dedicadas a fotografiarte. Las imágenes van incluidas.
Por aquí pasan migraciones todo el año: ballenas, mantas gigantes, tiburones, sardinas, marlins, delfines. Casi todo a media hora del muelle.
Botiquín y equipo de oxígeno, la boya con su línea marcada, y un plan de la sesión que repasamos antes de entrar. Salimos siempre con luz de día.
El curso completo para ti solo, o para ti y quien tú elijas, con las fechas que tú pongas. Misma certificación, otro ritmo.
Los cursos
Cuál te toca depende de cuánto tiempo llevas en el mar: si es poco, se empieza por el AIDA 1, y si ya nadas, surfeas o pescas, puedes entrar directo al AIDA 2.

AIDA 1
Es el curso para quien todavía no pasa tiempo en el mar abierto. Una tarde de teoría y alberca, y a la mañana siguiente salimos al mar. AIDA no pide marcas de tiempo ni de distancia en este nivel, así que nadie reprueba por no aguantar.
$5,900 MXN por persona

AIDA 2
Si ya nadas en mar abierto, surfeas, pescas o buceas, puedes empezar aquí: AIDA no pide el AIDA 1 para entrar. Son dos días y medio, con tres sesiones de mar, y sales bajando por la línea con técnica y sabiendo rescatar a tu compañero.
$10,100 MXN por persona

AIDA 3
A esta profundidad el cuerpo ya no flota y baja solo. Se llama caída libre y es lo que aparece aquí, junto con las tablas de entrenamiento, el Frenzel y los rescates desde el fondo. Son cuatro sesiones de mar en dos días, dos de alberca y tres de teoría.
$11,900 MXN por persona
Sin salir al mar
Los tres cursos tienen sesiones de alberca antes del mar: ahí se aprende a relajarse, a aletear y a rescatar, que es lo que después se usa abajo. Y hay dos certificaciones de AIDA que se completan solo aquí, sin subirse a una lancha.



El AIDA 2 completo menos las tres sesiones de mar. Certificación internacional a tu nombre, y si después haces el mar, lo que pagaste se abona.
$5,500Tablas de entrenamiento, estática de dos minutos cuarenta y cinco y dinámica de cincuenta y cinco metros.
$6,500Una sesión suelta para ver de qué se trata, con instructor y equipo. Se abona al curso que tomes después.
$900Cuatro es el tope que pone AIDA en mar abierto, y el que uso también en alberca, donde permite ocho.
Uno baja y el otro lo espera arriba, atento. Es lo primero que aprendes y lo que más vamos a repetir.
Al cierre del curso, cuando ya sabes bajar: dos inmersiones dedicadas a fotografiarte, con las imágenes incluidas.

Qué pasa allá abajo
Yo llegué creyendo que la apnea se trataba de aguantar la respiración y de tener buenos pulmones, y me llevó un rato entender que no va por ahí. Esto es lo que me hubiera servido saber antes de mi primera bajada.
Tu cuerpo no mide el oxígeno que te queda, sino el dióxido de carbono que se va acumulando. Por eso las ganas de respirar aparecen bastante antes de que haya un problema, y cuando sientes que ya no aguantas, normalmente todavía te sobra aire.
Una vez que entiendes de dónde viene, deja de asustarte. Llega igual, el diafragma empuja y el pecho se queja, pero puedes dejarla pasar como se deja pasar un pensamiento cuando meditas, y seguir bajando.
Lo más raro pasa cuando dejas de pelear con el agua: llegas al fondo sin darte cuenta de que llegaste. A mí una bajada de treinta metros se me ha llegado a sentir como quince.
Por eso el curso empieza con teoría y no con el agua. Cuesta mucho relajarse cuando no sabes qué está pasando dentro de ti.

Quién te enseña
Me formé como psicoterapeuta Gestalt en 2017, en el IHPG de la Condesa. Sigo ejerciendo, aunque cada vez menos: el agua se llevó el foco.
Dejé de dar tanta terapia con una sensación incómoda, la de que a mucha gente la palabra se le quedaba corta. Encontré en el agua algo que la conversación no daba: abajo no hay nada que explicar ni nadie a quien convencer, estás tú, la línea y un cuerpo que responde de maneras que no sabías.
Me certifiqué como instructor con AIDA y sigo bajando casi todas las semanas, casi siempre en el mismo mar donde aprendí.
Gratis, por correo
Siete cosas que le pasan a tu cuerpo bajo el agua, un capítulo sobre lo que de verdad es peligroso y tres ejercicios de respiración que puedes hacer en tu casa, sin meterte al mar.
Quiero la guíaPróximamente
Cuatro días para bucear con fauna, en grupo de seis y con las fotos incluidas. Hay dos épocas que funcionan.
Mayo
Pasan en cardumen, a veces de miles, y saltan fuera del agua.
Noviembre
Llega a la bahía y se queda hasta entrada la primavera.
Lo que siempre me preguntan
AIDA no lo pide. Si ya nadas en el mar, surfeas o pescas, entras directo al AIDA 2. Si el mar abierto todavía es nuevo para ti, vas a aprovechar mucho más el AIDA 1 primero.
Bajas por la cuerda, a tu ritmo, con el instructor a un brazo. Lo que más cuesta a esa profundidad son los oídos, y eso se trabaja desde el primer día.
Casi nadie llega el primer día y casi todos al tercero. Lo que cambia en esos tres días es la relajación, no el pulmón.
En el AIDA 2, si completas la alberca pero el mar se te atraviesa, sales con el AIDA 2 Pool o con el AIDA 1. El curso no se pierde. En el AIDA 1 no hay marcas que alcanzar: se evalúa que las destrezas salgan bien.
Temprano, que es cuando está plano. Por eso los cursos reparten la teoría y la alberca en la tarde, y dejan el mar para la primera hora del día siguiente.
Botiquín y equipo de oxígeno, la boya con su línea marcada, y un plan de la sesión que repasamos antes de entrar. Salimos siempre con luz de día.
Si nunca has bajado empezamos por ahí, y nadie baja más de lo que quiere. Si ya tienes certificación, cuéntame hasta dónde llegas y armamos el plan.